jueves, 28 de febrero de 2013

Balanza de pagos


Sirve para anticipar las variaciones del tipo de cambio y conocer la competitividad de los países. Se trata de todas sus operaciones económicas para con el resto del mundo, además de que a partir de ella se realizan políticas monetarias, fiscales y comerciales. También detecta las causas de los desequilibrios externos. México ejemplifica perfectamente el estrangulamiento externo cuando se limita el crecimiento económico por los problemas de balanza de pagos.
La moneda del país se fortalecerá si se cree que los resultados de las transacciones serán positivos, además de que bajarán las tasas de interés y las acciones se encarecerán. Pero hay que estar consciente de que la balanza de pagos está conformada por  la cuenta corriente, la cuenta de capital y la cuenta de reservas oficiales.
Una transacción se considera un crédito si se recibe un pago extranjero, y como débito si es un pago a los extranjeros.
La cuenta corriente se refiere al comercio de bienes y servicios, y en aquí México tiene un déficit gracias a su deuda externa. Nosotros dependemos mucho de los insumos importados, así que si pudiéramos producir más dentro del país habría más divisas para comprar bienes de capital y aumentar nuestra competitividad.


El déficit en la balanza de servicios es por el mismo  de los servicios factoriales, es decir, pagos por el concepto de factores de producción. De quererse reducir la deuda externa, lo que se debe hacer es reducir la deuda mediante pagos anticipados, reestructurar la deuda a bajas tasas de interés y estabilizar la economía y las reformas estructurales. Los servicios no factoriales son el turismo y el comercio internacional de mercancías. Una transferencia unilateral es un pago por el que no se recibe un bien o servicio, como una ayuda o donación internacionales.
En la cuenta de capital se encuentra el cambio de los activos del país en el exterior y los activos extranjeros en el país. Incluye la inversión extranjera directa y  la inversión en cartera, es decir, en la compra de títulos  y valores mexicanos por extranjeros. Una inversión a corto plazo que suele despreciarse. Mexico aprendió de 1995 que  no se debe depender mucho del capital extranjero y que el déficit en la cuenta corriente debería ser financiado por la inversión extranjera directa.

Cuando se habla de débitos en la cuenta de capital son su salida y reducción de los activos extranjeros en el país, pero cuando se habla de créditos son las entradas de capital y las reducciones de activos nacionales en el exterior. La salida de capital reduce la deuda externa. Si hay un saldo positivo, significa que entraron más divisas de las que salieron.
La cuenta de reservas oficiales se encarga de medir el cambio en los activos de un país  en el extranjero. Los incrementos en los activos de la reserva oficial son débitos.
La deuda externa pública es del Gobierno Federal pero para pagarla le compra reservas al Banco de México, pero para sacar dinero emite bonos, por lo que la deuda externa se reduce pero la interna se incrementa al igual que las reservas disminuyen.


Dentro de la contabilidad por partida doble, cada transacción se incorpora con crédito o débito en la balanza de pagos porque cada transacción tiene dos registros de acuerdo a su venta y compra. Pero no trae buenos resultados porque los datos siempre se pierden.
Se dice que hay un déficit en la balanza de pagos si existe una falta en las cuentas corriente y capital. Se puede financiar con las reservas internacionales pero cuando se acaben se entrará en una crisis de balanza de pagos. Y un déficit persistente en la cuenta corriente provoca que se acumule la deuda externa. México no es el más endeudado, pero dejar de serlo si está en sus metas.
La posición internacional de inversión en el país registra la distribución de sus activos en el exterior  y de los activos en el país cada año. Es deudor si los activos extranjeros superan los del país en el exterior. El comercio intertemporal se presenta en un país  con balanza en la cuenta corriente diferente a cero, y beneficia tanto a deudores como acreedores.
La economía está en equilibrio si la demanda agregada es igual a la oferta agregada.



viernes, 22 de febrero de 2013

Sistema Monetario Internacional


Los pagos internacionales se realizan dentro del sistema monetario internacional, donde también se acomodan los flujos internacionales de capital y se determinan los flujos de cambio. Son acuerdos, organismos, instituciones y reglas que intentan hacer funcionar la economía del mundo, sobre todo ahora en tiempos de globalización. Para esto es necesario, como país, cooperar y ceder un poco de soberanía para el bien común. Y debe estar en constante evolución.
El mercado es quien pone las reglas del juego e intenta que se cumplan, sobre todo por la alta volatilidad de las variables económicas, que depende del progreso de la tecnología y la liberalización financiera, además de la mucha y rápida información que cambian de un momento a otro las tendencias de los mercados.
La moneda de un país puede ser llamada divisa si es libremente convertible a otras. El régimen cambiario reúne las reglas que debe cumplir el Banco Central en la determinación del tipo de cambio, tales como:
 No existe moneda nacional, Consejo monetario, Moneda nacional pegada a una moneda, Moneda nacional pegada dentro de bandas horizontales, Tipo de cambio de ajuste gradual, Tipo de cambio ajustable dentro de una banda, Flotación administrada sin una ruta anunciada y Flotación libre.
El tipo de cambio es fijo si el banco central es el que establece su valor e intenta mantenerlo, y es flexible si el banco no interviene y deja que la oferta y la demanda lo definan, donde las reservas internacionales deben mantenerse dentro de parámetros establecidos.
La dolarización deja estabilidad y confianza, motivando la inversión y el crecimiento, aunque claro, se tiene que abandonar la idea de tener una política monetaria propia.
Una devaluación se da en el tipo de cambio fijo cuando el incremento del precio del dólar en términos de la moneda local, y es una decisión política. La depreciación, es el debilitamiento de la moneda debido a las fuerzas del mercado. El equilibrio externo se refiere a tener una posición sostenible en la cuenta corriente, y el interno cuando hay pleno empleo de los recursos nacionales.
En Masstricht durante 1991, se firmó un tratado con criterios de convergencia para la creación de la Unión Europea para tener una moneda común. Con este nuevo sistema se eliminaría la incertidumbre cambiaria, se homogeneizarían los precios y promovería el comercio continental.
La historia del sistema monetario internacional tiene su origen en el patrón oro, utilizado desde 1875 a 1914, donde los flujos de bienes y capitales eran libres y Londres era el centro financiero. La cantidad de dinero que circulaba en el país era limitada por la cantidad de oro  de la autoridad monetaria.

Pero fue la Primera Guerra Mundial la que interrumpió este sistema porque los países empezaban a imprimir monedas para financiar la guerra. El periodo entre guerras fue pésimo para el comercio y finanzas. Y después ocurrió la Gran Depresión por el mal manejo de la política monetaria y la ineficacia del orden económico. Los países preferían tener equilibrio externo a seguir “las reglas del juego”. Hay quien dice que todo esto ayudó al inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Bretton Woods fue el sistema que siguió, cuando después de la guerra, ahora los países estaban desesperados por cooperar. Se basaba en el FMI, BM y el GATT. Pero 25 años más tarde colapsó debido a su mal diseño.
Estados Unidos se enriquecía debido a la cooperación y a que su dólar se convirtió en moneda mundial, mientras buscaba objetivos estratégicos. Disfrutaba del señoriaje, es decir, del quién producía el dinero. Pero el país no pudo reducir sus déficits, se presentó la inútil guerra con los vietnamitas y la confianza perdida en el dólar provocó el derrumbe; con el Acuerdo Smithsoniano como su última esperanza de salvación.
En nuestros días, el actual sistema trata de ajustarse a las variables condiciones económicas, donde los poderes económicos nacionales no son estáticos. El FMI ahora se encarga de monitorear la política económica, fiscal y monetaria para que sean responsables.

jueves, 14 de febrero de 2013

La globalización y las finanzas internacionales

Durante las últimas décadas, hemos tenido el privilegio de ser testigos de ver a la economía salir de nuestro país para encaminarse hacia el resto del mundo. Por medio de las fronteras, las finanzas internacionales, compuestas por la economía internacional y las finanzas corporativas, trabajan con flujos de efectivo y activos en monedas variadas, por lo que siempre se ha de tener presente el tipo de cambio. Como cada situación con ventajas, también tiene desventajas, en este caso existe el riesgo político, el riesgo de tipo de cambio y las imperfecciones del mercado.
También hay un objetivo, y éste es hacer que el valor de una empresa aumente para los accionistas, aumentando los flujos de efectivo esperados y bajando el costo del capital.
Al darse cuenta que la globalización de la economía está ya aquí, se debe hacer lo posible por aprovechar las oportunidades y evitar los riesgos, considerando previamente cómo lo que suceda internacionalmente afectará a la empresa, como los cambios en los precios de los bonos, recursos naturales y tasas de interés.
¿Habría alguna vez pensado la humanidad que sería posible tener un sólo mercado con productos parecidos provenientes de todos los rincones del planeta? Probablemente no, pero la integración que se ha conseguido con la globalización lo demuestra sin dejar lugar a dudas. Todo esto surgió desde que disminuyeron las barreras al comercio después de 1945, el transporte hizo a ciertos lugares más accesibles, el fin del comunismo y el aumento de la  tecnología en lo que se le llamó la Tercera Revolución Industrial.
Este nuevo sistema le han puesto difíciles retos a los países en vías de desarrollo, pues de alguna manera tienen que volverse competitivas para participar en este juego en el que nadie quisiera quedarse sin participar. Otro factor que contribuye bastante al desarrollo es la inversión extranjera directa, sobre todo en México.
Parecerán palabras similares, sin embargo, es recomendable saber que una empresa es considerada internacional si realiza exportaciones e importaciones, pero no es multinacional a menos que si una parte de sus operaciones se encuentra fuera del país, y una transnacional tiene tantas actividades distribuidas por el planeta que ni siquiera se sabe dónde está el principal órgano. Y está más que comprobado que de no convertirse en multinacional, el crecimiento de una empresa está limitado por la falta de diversificación, fuentes de financiamiento y conocimiento de moda y tecnología.
Aunque es preocupante para algunos el que las finanzas crezcan más rápido que la palpable economía, se debe recordar que las primeras no hacen más que especular.
La globalización es extremista, puesto que mejora el crecimiento económico a velocidades increíbles y aún así es capaz de causar las peores crisis, lo que le ha merecido fuertes, y quizá correctas críticas por su excesiva volatilidad, reducción de soberanía, efecto de contagio y la consecuente desigualdad.
En mi opinión, los países no deberían resistirse a la globalización, porque ya está presente y no parece querer irse, y es mejor subirse al tren de una posible buena oportunidad que quedarse varado y solo.


Bibliografía
KOZIJOWSKI,Zbignew (2007). Finanzas Internacionales. México: McGraw-Hill. Segunda edición.