El comportamiento de la cuenta
corriente es el que determina el tipo de cambio, que pone el precio de la
divisa en términos de la moneda nacional y está determinado por la oferta y la
demanda. El impacto de la cuenta de capital sobre el tipo de cambio depende del
grado de apertura que tenga el país hacia la inversión extranjera.
Exportaciones, remesas, venta de
divisas por el banco central y entradas de capital externo constituyen las
fuentes de oferta de divisas. Un incremento provoca que la moneda nacional se
aprecie.
Importaciones, compra de divisas por del banco central y
salidas del capital son las fuentes de demanda de divisas. Cuando esta aumenta,
la moneda nacional se deprecia, es decir, el tipo de cambio sube.
Cuando hay tipo de cambio de equilibrio
significa que las exportaciones son iguales a las importaciones, y la demanda
de divisas es igual a la oferta. Con libre flotación, el tipo de cambio de
equilibrio se establece automáticamente donde la oferta y demanda de divisas
son iguales. Con cambio fijo, las autoridades monetarias deben calcularlo en
base al pasado y comportamiento de la cuenta corriente.
El valor de las exportaciones e
importaciones es resultado del volumen multiplicado por el precio en dólares,
que depende de la oferta exportable y la demanda externa.
Mientras mayor tipo de cambio,
hay más incentivos para exportar y un mayor ingreso gracias a las
exportaciones. Así pues, la demanda de importaciones depende de la situación
económica interna y del precio de los productos en moneda nacional (que al
mismo tiempo depende del tipo de cambio). Los términos de intercambio son el
resultado entre el índice de precios en dólares de las exportaciones y del mismo
de los precios que importa).
En el régimen de tipo de cambio
fijo, si es más bajo que el de equilibrio, la moneda nacional se sobrevalúa, y
en el caso contrario, se subvalúa. En libre flotación es imposible de sobrevaluar.
Un déficit en la cuenta corriente
dice que la moneda nacional está sobrevaluada. Al agotarse las reservas, se
tiene que devaluar. Si se quiere tener una moneda subvaluada (tipo de cambio
por arriba de su equilibrio), el banco central debe comprar dólares en el
mercado de divisas, para aumentar sus reservas. En cambio fijo, el tipo de
cambio de equilibrio iguala exportaciones e importaciones, equilibrando la cuenta
corriente; de alejarse de ese equilibrio, debería devaluar su moneda y mantener
el tipo de cambio fijo.
Si continúa el déficit en la
cuenta corriente, se tiene que devaluar la moneda nacional para reducir las
importaciones y aumentar las exportaciones. Pero sus resultados en la balanza
comercial suelen tardarse en apreciarse. Su eficacia para equilibrar la cuenta
corriente depende de:
La elasticidad de la oferta de
divisas, es decir, el aumento porcentual del valor de las exportaciones como
consecuencia de la devaluación de 1% en la moneda nacional.
La elasticidad de la demanda de
divisas es el aumento porcentual del
valor de las importaciones como consecuencia de la devaluación de 1% en la
moneda nacional. Deben de ser mayores a 1 para considerarse elásticas. Todas las
devaluaciones reducen el nivel de vida de la población. Y para que realmente mejore
la posición de los productos nacionales, debe de ir acompañada de políticas
fiscales y monetarias con restricciones.
Y tienen éxito cuando restablecen
el equilibrio en la balanza de pagos, reduciendo importaciones y aumentando
exportaciones. Las devaluaciones buscan el equilibrio externo, pero causan
recesión e inflación en el ámbito interno. Si el gobierno, presionado por el
descontento, duda de sus políticas
restrictivas antes de que la devaluación haga su trabajo, puede haber una
crisis económica. Pero recuperar el equilibrio externo no sólo se trata de
devaluar, también debe haber disciplina fiscal y monetaria, y un proceso de
modernización de empresas.
Para que una devaluación elimine
el déficit de la cuenta corriente, se debe reducir el gasto interno. Las empresas
tienen competitividad si usan tecnología productiva, mano de obra de gran
calidad, bajos costos de transacción y un ambiente seguro. El coeficiente de
interdependencia mide la participación dentro del comercio internacional. Viene
de la división del volumen del comercio externo entre el PIB.


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