El sistema financiero
internacional tiene su propia historia, comenzando con el patrón oro de 1870 a
1914, después llegaron las tasas flexibles y los controles de 1914 a 1944, para
dar lugar al sistema de Bretton Woods y FMI de 1944 a 1973, luego, los tipos de
cambio flexibles de 1973 a 1985. En este último, los bancos intervienen y
administran flotaciones. Incluyen un mejor ajuste para los desequilibrios en
los pagos. Había mejor confianza, liquidez y reservas de divisas que causan
incertidumbre.
Los países no caen en la quiebra
(sólo en términos de dólares) pero las compañías sí.
En los bonos Brady, los
estadounidenses compraban deuda latina y la respaldaban con su reserva. Esto fue
acordado en el Consenso de Washington.
En estos últimos años se ha
logrado una distribución más uniforme del poder económico entre Europa, Japón y
la Unión Americana. Requiere de la cooperación para que exista la estabilidad.
Debido a los desequilibrios económicos
desde la década de los ochenta, ha incrementado el peligro de incurrir en políticas
proteccionistas. Consecuencias ambientales se han vuelto aspectos fundamentales
del sistema financiero internacional.
Una de las preguntas hacia el futuro es si el Banco Mundial se convertirá en el nuevo Fondo Monetario Internacional.

